2. Identifica el problema
¿Qué problema resuelve para el cliente tu servicio o producto? Durante este paso, piensa primero en el cliente a fin de visualizar cómo interactuará con el producto. Si no logras identificarlo, imagina y piensa: “Como usuario, quiero hacer [acción] para lograr [beneficio]”.
3. Identifica las actividades de los usuarios
La interacción con tu producto se dará en la forma de actividades de los usuarios. Estas actividades funcionan como puntos de anclaje a medida que creas tu mapa de historias de usuario. Deben ser bastante amplias, dado que las historias de usuario más específicas conformarán las acciones detrás de cada actividad.
4. Identifica las historias de usuario bajo actividades de los usuarios
Bajo cada actividad, una serie de historias de usuario crea la experiencia general de los clientes. En el ejemplo del sitio web de transmisión de videos, bajo la actividad de elegir un video, una historia de usuario puede incluir la búsqueda de un video y luego el uso de filtros o edición de los resultados de la búsqueda para aclarar.
5. Prioriza
Después de identificar y mapear las actividades de los usuarios y sus respectivas historias, el equipo de producción puede empezar a priorizar historias de usuario. Clasifica las historias verticalmente de mayor a menor importancia a fin de ayudar al equipo de producción a entender cuáles historias tienen mayor impacto en la experiencia del cliente.
6. Identifica obstáculos
A medida que va tomando forma el mapa de historias de usuario, el equipo puede empezar a detectar áreas de información faltante, cuellos de botella u otras cuestiones que pueden ralentizar la producción. Usa este paso para identificar soluciones y alternativas.
7. Planea el sprint
Todo el trabajo de mapeo da resultados en la fase de planificación del proyecto (conoce más sobre sprints y planificación de sprints en nuestra entrada de blog sobre metodología scrum). Después de priorizar las actividades e historias de usuario, estas pueden procesarse para hacer sprints, donde cada pieza del mapa de historias de usuario se asigna a un integrante del equipo de producción con una clara explicación sobre cómo hacerlo.
Siguientes pasos después del mapeo de historias de usuario
Normalmente, una vez finalizado el ejercicio de mapeo, las partes interesadas pertinentes revisarán las actividades e historias mapeadas. Recuerda que nada está grabado en piedra, puedes y debes hacer cambios cuando sea necesario. Después de que todas las partes involucradas acordaron un mapa de historias de usuario definitivo, el equipo de producción puede empezar a desarrollarlo.
Para empezar, puedes usar cualquiera de los siguientes diagramas y procesos:
- Despliegue de funciones de calidad: Desarrolla un marco enfocado en abordar las necesidades de los clientes con esta metodología.
- Backlog de productos: echa un vistazo a los productos que tienes en proyecto e identifica el nivel de prioridad de cada uno.
- Hoja de ruta de productos: ¿Cuáles son los objetivos de tu producto en el futuro?
- Tablero de scrum: Visualiza cuáles empleados están encargados de cuáles tareas, aclarando así lo que está en progreso, lo que está finalizado y lo que falta por hacer.
- Mapeo de la experiencia del cliente: Echa un vistazo más de cerca a la experiencia del cliente para ayudar a guiar decisiones para el producto o para el negocio en general.
El mapeo de historias de usuario es una práctica útil para visualizar qué trabajo debe ejecutarse primero a fin de crear el producto final más eficaz. El usuario final es el centro de atención a lo largo de todo el proceso, haciendo énfasis en múltiples iteraciones e incorporando retroalimentación. Un mapa de historias de usuario eficaz es fluido y se puede actualizar a medida que el proyecto necesita cambios o que se van integrando partes interesadas.
Regístrate en Lucidchart para aprovechar nuestras plantillas de mapeo de historias de usuario; las necesitarás para avanzar por el camino del éxito.